martes, 3 de enero de 2017

Reseña: La mujer en el Umbral - Mauricio Bonnett

Una de las cuestiones más difíciles de comprender es la de la adolescencia. Más que cuestión es una realidad que excava en los misterios de la vida, permitiéndose el descubrimiento del ser y el placer, siendo este último, a veces, un tormentoso querer.

Ser adolescente es una etapa sin entendimiento; una etapa donde descubrir es un riesgo y sentir, un misterio; sin omitir aquel deseo que vuelve ciego y vago cada pensamiento. Parecemos venir de la etapa de la inocencia, donde mantenemos ocultas muchas facetas y nos mantenemos ocultos al mundo, cayendo por último al abismal sentir placentero en la adolescencia y a la incomprensión de la misma. 

Hace unos meses llegó un libro del que no pude obtener mucha información externa, es decir: no había reseña ni opinión que lo acompañara. Lo único que sabía era por su atrayente descripción en la contraportada, la cual me garantizaba una historia clara de los primeros acontecimientos de la vida de dos hermanos, uno de ellos adolescente y el otro, un niño, y cómo, gracias a la llegada de una muchacha de servicio, los estragos de las hormonas irrumpen sus pensamientos haciendo de su día a día una batalla por descubrir el misterio más grande de la vida: El deseo. Aunque ese era el pensamiento constante del adolescente, no del niño, conociendo más adelante que aquella inocencia guardaba un algo placentero por aquella mujer. 

Este libro decidí hacerlo mi lectura en una fría mañana de noviembre, justo antes de salir camino a la Universidad. Me acompañó por unos días hasta que decidí hacerlo lectura para un amigo... yo aún no estaba preparado para sumergirme en su historia, o eso quiso el destino. 
Hace unas semanas lo vi intacto, resguardándose en el descuido de mi rutina; estaba quedando olvidado, bajo una delgada capa de polvo y una pequeña pizca de abandono, pero un espontáneo querer resurge desde lo más profundo de mi ser, haciéndolo ya hoy un libro leído, una experiencia adquirida y un recuerdo duradero. Este libro es, como dice el título:  

La mujer en el umbral

Autor: Mauricio Bonnett
Editorial: DEBOLS!LLO
No de págs: 291 p.

 DESCRIPCIÓN

En la Bogotá de los años sesenta, Diego y Sebastián, dos muchachos burgueses, viven una apacible y solitaria existencia, sacudida apenas por los fantasmas de la imaginación y los estragos de las hormonas. En medio de esta cotidianidad irrumpe Rosa Tulia, una mujer hermosa y enigmática, que se convierte en objeto de veneración y fuente de prohibidas ensoñacioness eróticas. Pero Rosa Tulia trae consigo un pasado de violencia y humillación que sus nuevos adoradores no pueden comprender, y que se irá develando, en salvaje contrapunto a lo largo de las páginas, hasta alcanzar un clímax estremecedor e inesperado.

«Una historia sutil, inteligente, de un humor cáustico, que explora con acierto el mundo de la infancia y del sexo»
                               Mario Vargas Llosa



¿Qué nos tiene por contar el libro?

Una edición de bolsillo (DEBOLS!LLO) abordó un día mi casa y hace unas semanas, mis ansias. Una crónica, una historia que se reparte en veintiún capítulos, todos cómplices de diversos acontecimientos, sumergen en la historia de dos hermanos burgueses, exactamente ubicados en una Bogotá ambientada en los años sesenta. 

Diego y Sebastián son dos hermanos que están acompañados de una vida envidiable, pero solitaria. Una vida que no acarrea problemas de gran magnitud, sino problemas que se encuentran y se comprenden en la adolescencia, aquellos problemas residentes en la intimidad y en la imaginación.  

Sebastián es el menor, un niño de siete años, que trae consigo una gran mente, y cada acontecimiento lo vuelve íntimo a él, una ambición, tal como lo dice Diego al narrar: «... Sebastián, mi hermano menor, que tenía siete años y ya era un neurótico perdido...», haciendo, gracias a su imaginación, el papel de lo que en ese tiempo le interesara. Eso pasó con la llegada de Pablo VI a Bogotá, la cual coincidía con la llegada de Rosa Tulia (o viceversa), la nueva muchacha de servicioO como lo dice en el lenguaje burgués: la sirvienta—, la cual creó en Diego una representación del verdadero deseo.

Diego es un adolescente, como ya lo había dicho, pero ya en él encarna el deseo y el misterio del placer, pero se intensifica con la llegada de la dulce mujer, la cual describe de una manera sutil y profunda: «Rosa Tulia. Un nombre campesino, un nombre de sirvienta, como dirían las nefastas amigas de mi madre. Pero para mí era un nombre botánico, un nombre aromático, un nombre romano. La rosa tulia. Una flor de propiedades medicinales y sedantes. Una rosa narcótica. Sí. Rosa Tulia era una flor mítica de las Galias».

Diego sentía cierto recelo por su hermano menor, pues había sido Sebastián quien había ganado toda la atención de Rosa Tulia. Sus berrinches eran un arma de protesta para cuando Diego se acercaba por rara vez a Rosa Tulia. La muchacha de servicio era ahora compañera fiel de Sebastián, pues sus juegos despertaban en la joven mujer un rápido e inocente interés y generaba en ella una paz única. 

Algo que empezó a evidenciar Diego fue el repentino cambio de Sebastián frente a sus baños, pues el niño huía de ese proceso matinal de limpieza cotidiana, hasta que Rosa Tulia empezó a compartir esa rutina de mañana con Sebastián, siendo para este último la mejor alternativa de baño. Sus huidas y sus ganas de lucha contra la limpieza corporal desaparecieron.

Pero había algo en Rosa Tulia que no comprendían estos hermanos. Un pasado que había venido atormentándola y del cual iremos conociendo al avanzar del libro. Hoy puede ser una gran incógnita, pero las revelaciones en el transcurso de la historia serán, como se describe en su contraportada, «un salvaje contrapunto a lo largo de las páginas, hasta alcanzar un clímax estremecedor e inesperado».

De un libro tan complejo, una simple opinión
 
Un sentimiento incompleto se me ha hecho finalizar el libro y escribir con simples palabras esta reseña, que más que reseña es una sencilla opinión de lo hermosa que puede ser una historia, pero a la vez trágica y triste en su contexto.

Hubo en un principio un aire de inmensas expectativas que fueron siendo decepción en un avanzar inestable de cada capítulo, pero no por un contenido de mala calidad, sino más bien por mi limitación de un léxico formidable. Pero no por ello me detuve ni abandoné a ese libro que se hacía invisible en el inmenso olvido de su propietario. Decidí abrirme al descubrimiento de nuevas expresiones, nuevas palabras que llevarían consigo un enriquecimiento no sólo literario, sino personal. Una vez superado el trauma de palabras confusas y significados irreconocibles, llegué a lo que sería el inicio de una placentera lectura. Esta vez mis expectativas conservaron su constancia y cada palabra, cada frase se convertía en un hilo de admiración y sublimidad.

Cabe admitir que la historia nos centra en temas que bailan constante en el pensamiento de la adolescencia: el deseo y sus efectos. Temas que Mauricio Bonnett describe de una manera sensible y lógica, partiendo desde el mínimo pensamiento inconsciente hasta el razonamiento constante sobre el placer. Aunque su vocabulario, a veces incomprensible, me abrumaba, alcanzaba a sentir un sinnúmero de emociones y sensaciones recorrer mi cuerpo.

Los acontecimientos violentos parecen ser relatados sin el mínimo sentir de la compasión, haciendo sentir al lector un grado de desasosiego e intolerancia, a veces de abrumación e indignación. Las escenas se vuelven, cada vez, más gráficas y más experimentales ante nuestra sensibilidad, permitiendo así un placentero cuadro de dolor y un agobiante recuerdo de maldad. Pues sí, no sólo se relata el dulce danzar del deseo, sino también el dulce manjar de la tortura y la violencia, no sólo a personas, pues aquí los animales también entran a ser víctimas del infortunio que brinda el comportamiento «humano» que se hace cada vez más dudoso y parece más irracional. 

Los personajes tienen una construcción real, es decir, sus comportamientos son naturales y lógicos sin dejar a un lado su forma de pensar. Supongo que al ser Mauricio Bonnett un guionista y director de cine tiene una facilidad de crear escenarios y personajes de fácil credibilidad, aun más cuando de diálogos se trata; aunque los diálogos no son abundantes, están lo suficientemente bien construidos para que permanezcan en nuestra memoria por un tiempo más.

Los escenarios se turnan en cada capítulo, prevaleciendo en uno la ciudad y en otro el campo. En la ciudad se relata la historia de la familia burguesa junto con la superficialidad de Rosa Tulia, siendo esta última una historia sin fondo. En cambio, en el campo, se centra la verdadera historia de Rosa Tulia, sus andanzas, su pasado, sus aventuras y sus tragedias.

Conclusión: Es un libro que, si no fuese por su manejo de palabras desconocidas y complicadas, sería el placer de cualquier lector. El final fue lo que más sorprendió, siendo este un inesperado suceso por la historia que al inicio se relataba. Mauricio Bonnett supo dar un final complementario a la historia. Un libro que deja sin dudas ni preguntas, que se aclara en sus últimos capítulos, pero deja el sin sabor de una historia que parecía terminar con un final feliz.  



 

8 comentarios:

  1. Como siempre tus pulcras palabras y tu manera de expresar tus sentimientos, tus sensaciones con respecto a los libros hacen que a mi me llame la atención un libro que probablemente no leería. Un saludo y un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Jimmy. Un gusto verte por este lugar comentando; es gratificante que hubieras leído la reseña. Abrazos.

      Eliminar
  2. Grata sorpresa encontrarme con una reseña tan bien escrita. Aunque admito que un poco larga para mí gusto. Quedé con ganas de leer el libro. Mil gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Álvaro. Pues, hombre, ¡muchas gracias!

      Eliminar
  3. Mmm.. me encanta tu reseña evocas muchos sentimientos, pero no creo que leería este libro por ahora, creo que pasaría lo mismo lo intentaria leer una vez y después lo dejaria por hay, saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Eliana. Exacto. Aunque en un principio me cansaba, el final me gustaba. Abrazos.

      Eliminar
  4. ¡Hola Gustavo!

    Nunca había leído una reseña como la tuya, tengo que admitir que me gustó mucho y eso te da un lugar en mi lista de blogs para no perderme nada de lo que publiques. Pero volviendo al libro del que nos hablas, me llamó la atención, aunque no es muy de mi estilo, no descarto la posibilidad de leerlo en un futuro.

    Por otro lado, te he nominado al Liebster Award, te dejo el enlace por AQUÍ para que vayas a echarle un vistazo y ojala te animes a hacerlo porque me gustaría leer tus respuestas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola. Gracias por leer la reseña. En un momento visitaré lo de la nominación, Abrazos.

      Eliminar

Agradezco inmensamente su apoyo y sus comentarios. Cabe resaltar que, para no tener inconvenientes, no se permite el spam, para ello hay una entrada especial. ¡Abrazos!